El Adargoma es un buen ejemplo de lo que hay que hacer para ser perenne, hay que invertir una gran cantidad de recursos en la base, esa es la clave. Tan importante como sacar luchadores es ofrecerles un soporte de continuidad en el momento que tengan que promocionar de categoría, pero esto último nunca debe comprometer el proyecto. Si no hay recursos para mantener un gran equipo en primera categoría senior, es preferible sacarlo en segunda o en tercera, pero los pollillos deben tener siempre un referente en las categorías superiores, referente que les ayude en los entrenamientos y en las competiciones cuando llegue la hora de dar el salto a un nivel superior. A todos nos gusta ganar, eso nadie lo esconde, pero construir castillos en el aire con grandes equipos, siempre serán eso, castillos en el aire, un gigante con pies de barro, pan para hoy y hambre para mañana.
Los jóvenes que mantienen vivo el Virgen de Fátima
Los de Aldea Blanca cuajaron un torneo de "La Caja" sensacional, consiguiendo ocho victorias de ocho posibles, terminando con 96 luchas a favor y 66 en contra. Su más inmediato perseguidor, el Guanarteme, terminó la competición con 18 puntos, frente a los 24 del campeón sureño.
En la foto podemos apreciar de izquierda a derecha a: Rubén López, Airán López, Carmelo Hernández, Benedicto Guedes, Raúl Guedes, Roberto Pálmes, Víctor Cruz, Francisco Trujillo, Eliazar Herrera, Cristo del Pino, Orlando Sánchez, Acoidán Suárez y Aday Sánchez.
Pese a todas las contrariedades, los jóvenes del Virgen de Fátima mantienen la ilusión, continúan dando el callo y sudando la camiseta que les vio nacer como luchadores. Pero nos consta que esta ilusión empieza a flaquear debido al turbio futuro que le aguarda a la entidad. Desde estas líneas deseamos que se despejen los negros nubarrones y vuelva a lucir el sol en el terrero de Aldea Blanca.