Dicen que la
JUSTICIA siempre
VENCERÁ. Esa mujer con los ojos vendados, con una balanza en la mano y una espada en la otra, mediante la que se representa la justicia, siempre termina imponiendo la equidad y dando a cada cual lo que por derecho le corresponde. Pese a todo, y sobre todo
pese a TODOS, la ley brilló ayer tarde en
La Presa, brilló incluso más alto y más reluciente que el imponente sol que se empeñaba en derretir el recinto deportivo.
Todas las esperanzas franjirrojas estaban puestas en Adolfo González, Daniel Castillo y Miguel Ramírez. En pocos segundos, y con una magistral lucha, Adolfo sentenció la que tenía pendiente con Jonathan Estévez. El primer paso de la estrategia entrenada durante la semana se había cumplido.