"Con el inicio de esta temporada, volveremos otra vez a la lucha contra el dopaje"
Antonio Ramos Gordillo, el “médico de la Lucha Canaria” acaba de publicar su segundo libro Actividad Física e Higiene para la Salud. Ya en el año 2000 vio la luz la publicación de su Tesis Doctoral Dopaje y Deporte Antecedentes y Evolución.
Doctor en Medicina y Cirugía y profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Antonio es un hombre lleno de vida y enteramente entregado a su profesión. Su sueño de niño, como él nos confiesa, fue ser luchador, “ese sentimiento que a uno le llega y no sabe cómo”. Aunque lo fue en su etapa infantil y juvenil, por circunstancias determinadas Antonio tuvo que luchar en otros terreros, aunque siempre ha demostrado ser un auténtico puntal de nuestra Lucha Canaria.
1.- ¿Qué han aportado tus publicaciones al mundo del deporte en general y de la Lucha Canaria en particular?
Uno siempre se intenta situar en ese contexto donde de alguna forma le ha ayudado a caminar la vida, yo entiendo que cuando realizo mi Tesis Doctoral sobre Dopaje en la Lucha Canaria intentaba aportar desde mi vertiente de formación como médico y como hombre íntimamente relacionado a la Lucha todo aquello que la Lucha me había dado. Ese primer libro Dopaje y Deporte especialmente está centrado en los estudios que realizamos sobre la detección desustancias prohibidas en la Lucha Canaria y en este segundo libro que presento, pues también hay que decir, que la lucha está tan presente en mi vida, que una de las fotos de la portada es precisamente dos niñas luchando. Y tenía que estar esa foto primero porque la Lucha Canaria es mi pasión y segundo como una necesidad de que la lucha no se pierda en ningún momento.
2.- Antonio, siempre te entusiasmas cuando hablas de La Lucha Canaria e incluso siempre has afirmado como ahora lo has hecho que es tu pasión, pero muchos se preguntan de dónde viene tu vinculación con la Lucha Canaria.
Mi relación con la Lucha Canaria nace desde el mismo momento que yo llego a este mundo, porque vengo de una familia íntimamente relacionada con la Lucha. Tenía un primo Nono Martel “Rojillas”, luchador del Unión Gáldar, hoy en Venezuela. Yo ibaa los terreros con mis padres y mis tíos. La lucha marcó las primeras etapas de mi vida, de hecho tengo fotos de niño con grandes luchadores como Valerio, Nono Martel y Paco Molina. Mi mayor satisfacción era poder llevarle el bolso a cualquier luchador. A todos los admiraba y sentía respeto y todavía mantengo muy buena relación con todos ellos. La Lucha es mi pasión, porque a pesar de que estoy relacionado con muchas actividades deportivas, no hay ninguna que me toque tanto el corazón como la Lucha Canaria, a pesar de los momentos difíciles que puedan plantearse.
3.- ¿Qué opinión te merece la labor que viene realizando tu primo Norberto Marrero en la Universidad de La Laguna?
Norberto Marrero Gordillo, hoy profesor titular de la Universidad de la Laguna, forma parte de eso que antes señalaba. Nacido de una cuna de gente íntimamente relacionada con la lucha - sus hermanos eran luchadores –y curiosamente en un momento en el equipo de Gáldar de doce luchadores que bregaban ocho eran familiares nuestros, y Berto absorbió también ese sentir. Yo me siento muy feliz de que él también interprete la Lucha como su pasión, e incluso mucho más específicamente. Él ha conseguido que ciertos profesionales del contexto universitario hayan entendido que la Lucha tenía que estar situada precisamente en la Universidad. Gracias al empeño continuo de Norbeto, el colectivo universitario de Lucha Canaria hasta profesores de la Facultad de Medicina, estén realizando estudios científicos relacionados con la Física, la Anatomía y la Antropología en la Lucha Canaria. Todo ello es mucho más que un legado cultural, no sólo practicar el deporte sino estudiar todas esas parcelas. Lo que él ha hecho tiene un valor muy importante porque no siempre se consigue que la Universidad se adentre en esos espacios culturales que a veces dejamos abandonados, pensando que corresponde a otros estratos sociales, cuando esto no es así.
4.- ¿Cómo así no ha arraigado la Lucha Canaria en la Universidad de Las Palmas? ¿Qué es lo que sucede?
Pues a lo mejor haría falta otro personaje como podía ser Norberto en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. La Lucha tiene su plan de estudios, es una asignatura que pertenece a la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en la Universidad de Las Palmas y eso es una cosa muy importante, pero quizás le falta alguna persona que le dedique mucho más tiempo a la Lucha e incluso desde el contexto competitivo, porque no podemos olvidar que en La Universidad de La Laguna Norberto es entrenador, luchador, directivo y de alguna manera a través de él va naciendo esa otras cuestiones antes citadas. En Las Palmas falta toda esa faceta, falta ese arraigo que Norberto ha conseguido en la Universidad de La Laguna.
5.- ¿Cómo y por qué surgieron los controles antidopajes en la Lucha Canaria?
La Lucha en el año 1989 gozaba de muy buena salud. En esa época un grupo de deportistas entendían que algo estaba ocurriendo en la Lucha que no era normal, porque había determinados luchadores que debido al uso de diferentes tipos de sustancias, habían cambiado en muy poco tiempo radicalmente, tanto desde el punto de vista técnico, táctico como físico. Yo siempre he dicho que nadie puede acostarse con 80 kilos y levantarse con 120, eso es imposible, y eso estaba ocurriendo en la Lucha. Había luchadores que de la noche a la mañana habían cambiado su morfología de manera muy drástica Por esa razón un grupo de luchadores solicitan en la Asamblea Regional controles de antidopaje. A partir del año 1991 se inician los controles y gracias a ellos afortunadamente hoy en la Lucha Canaria no tenemos que hablar de situaciones difíciles que en algún momento pudo llevar a algún luchador a la muerte debido al uso de sustancias prohibidas. La lucha contra el dopaje lo que ha hecho ha sido igualar, otra cosa son los conflictos que están alrededor de la lucha que ha hecho que la misma esté pasando por una situación difícil.
6.- ¿Cómo viviste el primer positivo en la Lucha Canaria?
Como todos, muy mal. Porque tener que decir a un deportista que ha dado positivo es una situación dura, especialmente cuando además la relación que mantienes con ellos llega incluso a rozar la amistad. El problema es que al final esos positivos los hacía míos. El primer caso de doping fue el peor que lo pasó, justamente por ser el primero. Pero que quede claro: si no hubiera habido un primero, quizás ahora tendríamos que hablar incluso de alguna muerte. Y eso aunque algunos les pese es la triste realidad, afortunadamente yo creo que hoy la lucha camina por otros derroteros, aunque siempre habrá alguien que se salga de los límites del terrero. Ese primer positivo al igual que el resto fueron para mí muy duros, especialmente cuando algunos tenían hasta problemas familiares y solicitaban que por favor en esos momentos no saliera ese positivo. Los deportistas ya saben lo que hay y los tiempos no son los mismos y saben que ante un positivo el mismo saldrá a la luz pública pase lo que pase, se sufra lo que se sufra, porque es la única manera de entender que estamos practicando un juego limpio.
7.- De un tiempo a esta parte no se viene realizando controles, según noticias pronto se volverán a los mismos ¿Qué consejos les darías a los jóvenes que están despuntando en los terreros y que quieren alcanzar la cota de puntal lo antes posible?
Con el inicio de esta temporada, volveremos otra vez a la lucha contra el dopaje, y yo le diría a cualquier luchador: que no hay ningún banco que dé un crédito y no cobre un interés, y que el interés será más o menos dependiendo del tiempo en el cual uno quiera pagar. Quiere decir, que el cuerpo cuando uno le introduce en él sustancias prohibidas a corto, a medio o a largo plazo seguro que va a provocar un daño. Es verdad que va a transformar morfológicamente a ese deportista, le va a mejorar su velocidad, su fuerza, su agresividad y mil cuestiones más, pero que al mismo tiempo le va pasar una factura que la misma podrá ser mayor o menor dependiendo del tipo de sustancia que se use. Mira, si uno quiere llegar a ser un gran luchador hay una palabra que lo suele englobar todo y que se llama trabajo, y que no solemos hacerle caso, sólo trabajando y trabajando bien podemos llegar y estar bastante bien. Así que vale más tardar en llegar, pero llegar y permanecer, que llegar como una sopladera a la cual se le arrima una aguja y se explota inmediatamente. Todo ello está significando: un deterioro de su calidad de vida e incluso de su vida o que puede explotar porque detectemos que ha tomado una sustancia prohibida. Y yo le digo dos cosas que ni lo primero es bueno: perder la vida, ni lo segundo es bueno: sufrir las consecuencias de que todo el mundo te tenga que señalar con el dedo porque has dado positivo. Así que trabajar es la palabra más coherente que yo le suelo decir a la gente que quiere triunfar, sólo a través del trabajo se puede llegar a la meta.
Entrevistador: Pedro Padilla Quintana. |